Un ferry que transportaba 267 personas —259 pasajeros y ocho tripulantes— naufragó el domingo frente a la costa norte de Chipre, cerca del puerto de Girne (Kyrenia), cuando se dirigía hacia Turquía. Al menos ocho personas murieron y decenas continúan desaparecidas, mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj en una zona donde el fondo marino alcanza unos 514 metros de profundidad.
La embarcación, el catamarán Filojet, operado por la empresa turca Filo Denizcilik, había zarpado de Girne con un día de retraso respecto de lo previsto originalmente debido al mal tiempo. Según las autoridades, unos quince minutos después de salir del puerto el barco comenzó a hacer agua. La tripulación emitió una llamada de socorro poco después de las 12:10, hora local, indicando que la nave se anegaba a pocas millas náuticas de la costa. Poco después, el ferry volcó y quedó completamente sumergido.
Un operativo de búsqueda a gran escala
Tras el aviso de socorro, la República Turca del Norte de Chipre desplegó un amplio operativo de búsqueda y rescate que incluyó guardacostas, helicópteros, drones y buques turcos enviados en apoyo. Más de doscientas personas fueron rescatadas con vida en las horas posteriores al hundimiento, en una operación que las autoridades describieron como compleja por las condiciones del mar y la profundidad a la que quedó el casco.
El primer ministro de la administración turcochipriota, Ünal Üstel, confirmó el balance de ocho muertos y atribuyó el naufragio a un temporal con vientos de hasta 160 kilómetros por hora que azotaba la zona. El presidente turcochipriota, Tufan Erhürman, calificó el hecho como el peor desastre marítimo registrado en la historia de Chipre y advirtió sobre las dificultades que representa acceder al barco hundido a semejante profundidad para las tareas de rescate y para establecer con precisión lo ocurrido.
Las labores de búsqueda de los desaparecidos continuaron durante los días siguientes al hundimiento, con las cifras oficiales actualizándose a medida que avanzaba el operativo. El ministro de Transportes turcochipriota, Erhan Arikli, brindó sucesivas actualizaciones del balance de víctimas y mencionó que entre las hipótesis bajo estudio figura un posible impacto de algún objeto contra el casco, sin que la causa exacta del naufragio haya sido establecida de manera oficial hasta el momento.
Detenciones y respuesta institucional
Como parte de la investigación judicial abierta por el hundimiento, la policía detuvo al capitán del ferry junto con varios miembros de la tripulación. Las autoridades no divulgaron sus identidades. El capitán compareció ante un tribunal al día siguiente del naufragio, en el marco de las pesquisas sobre eventuales fallas de seguridad o negligencias que pudieron haber contribuido al desastre.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, expresó sus condolencias por las víctimas y anunció el envío de recursos turcos adicionales para reforzar las tareas de búsqueda y rescate en la zona. También la República de Chipre, con la que la administración turcochipriota mantiene la isla dividida desde 1983, hizo llegar sus condolencias por lo ocurrido.
El Filojet era un catamarán de alta velocidad de 40,5 metros de eslora y unos 26 años de antigüedad, que cubría la ruta entre Girne y el puerto turco de Taşucu, en la provincia de Mersin. Al cierre de esta edición, los equipos de rescate turcos y turcochipriotas mantenían desplegado el operativo en el área del naufragio mientras la investigación judicial sobre las responsabilidades del hecho continuaba en curso.