El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, reclamó a los líderes de la Unión Europea que aporten al menos 70.000 millones de euros para sostener el esfuerzo bélico de su país. Lo hizo en la cumbre celebrada en Bruselas el viernes 16 de octubre de 2026, a la que llegó acompañado por el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Zelenskyy advirtió de que la guerra costará a Ucrania 155.000 millones de euros el próximo año. Su petición a Europa busca cubrir una parte sustancial de esa cuenta en un momento en que el respaldo de Estados Unidos ya no puede darse por seguro.
Un vacío que Europa debe llenar
El pedido llega en medio de un deterioro de la relación entre Zelenskyy y el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha calificado al líder ucraniano de poco confiable. La financiación de la guerra se disputa así entre Bruselas y Washington, con Europa presionada para ocupar el espacio que deja Estados Unidos.
Drones más lentos ante el invierno
A la tensión política se suma un problema tecnológico. Las restricciones aplicadas a Starshield redujeron la velocidad de los drones interceptores ucranianos hasta unos 70 kilómetros por hora, una limitación que expone a Ucrania frente a Rusia de cara al invierno.
Presión sobre el terreno
Mientras los líderes europeos debatían en Bruselas, Rusia mantenía su ofensiva. Ataques rusos alcanzaron nueve regiones ucranianas, en un contexto marcado por un aumento de las víctimas civiles, según un informe reciente. Ese mismo viernes, el presidente ruso, Vladimir Putin, visitó un puesto de mando de la Agrupación Conjunta de las Fuerzas Rusas, en un lugar no revelado, y se dirigió a los oficiales.
La ruptura con Trump, las limitaciones técnicas de los drones y la urgencia financiera redefinen el equilibrio del conflicto. La respuesta de la Unión Europea a la petición de Zelenskyy marcará hasta qué punto Ucrania podrá sostener la guerra el próximo año.
